Limpieza de llantas y neumáticos

La limpieza de las llantas y neumáticos de nuestro vehículo es fundamental, tanto para lograr un acabado impecable como para ayudar a su mantenimiento. Si tenemos unas ruedas impecables, seguro que nuestro coche se verá mucho más limpio y parecerá recién salido del concesionario. Por este motivo, en el nuevo artículo de hoy veremos como podemos abrillantar nuestros neumáticos a la vez que realizamos una limpieza impecable y duradera.

Para realizar esta limpieza, es muy importante que utilicemos productos y herramientas específicas, ya que de esta forma nos aseguramos de que realmente el resultado sea el esperado, y de una larga duración. Aunque la limpieza es muy importante, lo cierto es que si lo que buscamos es un acabado inmejorable necesitamos un producto especifico de abrillantador de neumáticos.

Como hemos dicho anteriormente, esta limpieza nos puede ayudar tanto a conseguir una mejor estética como a mejorar el mantenimiento de nuestro vehículo. Debemos tener en cuenta que, si tenemos nuestro vehículo sucio, esta suciedad se meterá entre los engranajes, haciendo así que se estropeen y dañen con el paso del tiempo. Por otra parte, si lo mantenemos limpio el máximo de tiempo posible, estamos contribuyendo con su mantenimiento y vida útil.

Como realizar la limpieza de llantas y neumáticos

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de abrillantar los neumáticos es que no los podemos hacer todos a la vez, es decir, debemos realizar la limpieza completa rueda por rueda, de esta forma conseguiremos el mejor resultado posible. Por otra parte, necesitaremos un cubo con agua y jabón, además de cepillos y esponjas.

Para proceder con la limpieza, es muy importante que lo hagamos desde dentro hacia fuera, ya que de esta forma sacaremos de suciedad sin ensuciar aquellas partes que ya hemos limpiado. Cuando enjabonemos toda la superficie, es importante que dejemos que el jabón actúe durante aproximadamente tres minutos. Por supuesto, este jabón debe ser específico para esta limpieza, ya que, si es demasiado agresivo, podríamos dañar la superficie y acabado de nuestras llantas y neumáticos.

Cuando tengamos la parte posterior limpia, podremos proceder a la parte exterior. Una vez hecha esta limpieza, debemos aclarar con abundante agua, y por supuesto, secar toda la superficie en la medida de lo posible. Para aquellas personas que queremos un resultado impecable, podemos utilizar abrillantador de neumáticos, el cual esparciremos por toda la superficie hasta que quede totalmente brillante. Si el acabado no es el deseado, podemos aplicar otra capa hasta conseguir el efecto deseado.

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